Magdalena Mosig
Artista plástica

Mi práctica se inspira en la quema ancestral del barro y se centra en las marcas, huellas y cicatrices, visibles o no, que atraviesan la experiencia humana. Estas huellas son para mí indicios de transformación y memoria, una sensibilidad basada en lo que ha cambiado y resistido.
Trabajo con técnicas de quema alternativa: fuego, humo, sales y materiales cotidianos, que generan reacciones impredecibles. Lo incierto, lo orgánico y lo inesperado se vuelven parte esencial de cada pieza. Cada marca es elegida y aceptada como testimonio de transformación, como un lenguaje para pensar lo humano, lo natural y lo cósmico.
Me interesa prestar atención a sistemas no hegemónicos de pensamiento, saberes ancestrales, técnicas originarias y disciplinas espirituales, reposicionando el lugar de la intuición y la transformación en la práctica artística.
Mi obra se sitúa en la tensión entre control y azar, entre lo visible y lo invisible. Desde ahí plantea que cada cicatriz puede ser memoria y cada huella un conocimiento.